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Evolución del Karate Tradicional

EVOLUCION DEL Karate TRADICIONAL

Por George E. Mattson 9°dan Uechi-Ryu
Traducción  Carlos Ciriza 6° Dan Uechi- Ryu

He estado pensando mucho acerca del porque las artes marciales son tan diferentes en China, Japón, Corea, Okinawa y el Oeste. Movimientos son movimientos, y dejando de lado las técnicas físicas que diferencian a las artes Chinas de lucha de aquello que hoy en día llamamos “karate tradicional”, a mí me gustaría explorar otros componentes que hacen a este fenómeno. ¿La forma en la que enseñamos el arte, hace la diferencia? ¿Vemos al karate como una experiencia religiosa, preservando rituales y acercamientos carentes de significado, en lugar de permitir que el arte dentro de nosotros evolucione naturalmente? Como cinturones negros, ¿continuamos practicando ejercicios básicos y técnicas que aprendimosunikarate1 cuando éramos principiantes — creyendo erróneamente que los movimientos son parte de la “tradición”? Quizás aquello que ha emergido de las raíces de los sistemas Chinos es mejor que el original. En la otra mano, es posible que nos estemos concentrando solamente en una de las dimensiones de nuestro karate, perdiendo la esencia del arte que los Chinos y probablemente Kanbun Uechi poseían. Estamos enganchados en el “ichi, ni, san…” de los movimientos, en vez de permitir que los movimientos internos crezcan y evolucionen desde los básicos…

Karate y el Baseball

Supongamos que en 1856 un joven Chino, concurre a un juego de baseball y resuelve que quiere aprender ese deporte. Luego de finalizado el juego se acerca a uno de los jugadores y hace un trato: cocinar para él a cambio de lecciones de baseball. El joven Chino debe retornar a China en un año y le hace prometer al jugador que le enseñará completamente el juego durante ese tiempo.

El jugador no está familiarizado con la enseñanza de un juego que le ha sido concedido, en forma tal que el joven Chino pueda aprenderlo en poco tiempo. Queriendo remarcar la importancia de una buena base, con miras a las posiciones, agarres, patrones de oscilación; el jugador crea una rutina de práctica enfatizando todas estas cuestiones. El joven memoriza estos ejercicios y los practica religiosamente.

Luego de un año de disciplinada y dedicada instrucción y práctica, el joven debe retornar a China. Aunque el joven ha aprendido las reglas del juego y ha jugado en algunas sesiones de práctica en América, su entendimiento del juego permanece limitado y preocupado en los ejercicios más que en el juego en sí mismo.

Cien años han pasado y el arte del baseball en China ha evolucionado en una actividad muy popular. No tanto como un deporte sino como un sano arte que tiene que ver con lograr la unidad de mente y cuerpo siguiendo la práctica de este arte. El aspecto deportivo del baseball ha creado nuevos problemas para el arte, porque muchos practicantes solamente están jugando el juego, sin la estructura y la disciplina existente en el arte. Los descendientes del joven Chino, quienes tienen a su cargo mantener el arte puro y tradicional, también tienen problemas porque algunos de los estudiantes Senior, se han apartado para formar vástagos del arte original, creando sus propias formas y ejercicios sintiendo que han descubierto o que están preservando lo mejor del arte del baseball.
China fue esencialmente cerrada para con Occidente, particularmente con los EE. UU. desde 1949 hasta 1979. Comunicaciones e interacciones de cualquier tipo eran prohibidas por el gobierno Chino, sin embargo fotos del gran maestro que trajo el arte del baseball hacia China son colgadas en todos los campos de juego junto con la del Maestro Americano que le enseñó. En respeto al hombre que trajo a China el arte desde América, sus estudiantes renombran el estilo como “estilo de baseball de Wu”.

En 1984, cuando realicé el primer viaje a China junto con la familia Uechi como invitados del Gobierno Chino y de la Fujian Wushu Association, parecía que todos estaban familiarizados con la “actividad” de los “antiguos ejercicios”. Ellos los realizaban en la forma en la que nosotros jugamos al baseball o basketball. Uno puede ir a cualquier parque en la mañana o la tarde y unirse a cualquiera de los grupos allí. Nadie otorga certificados ni graduaciones. Uno simplemente tiene que ¡jugar el juego! No había escuelas de estilos oficialmente reconocidos tal como los conocemos hoy en día. Cualquiera que quisiera ampliar aquello que ha aprendido, puede realizar su actividad en otra dirección. Familias acaudaladas en otro siglo (y probablemente hoy en día) puede contratar a un famoso maestro para crear un programa/sistema especial para su familia o para uno de sus hijos. No hace falta vivir en el Templo Shaolín para aprender ejercicios para la salud o de defensa personal.
Imagine a los estudiantes actuales de aquel joven Chino en mi historia visitando EE. UU. y viendo un partido de baseball actual por primera vez, tratando de identificar los estilos de los diferentes jugadores, tratando de encontrar las raíces del “estilo Wu”!

El dilema de estos personajes, no es diferente al de nuestro grupo de Uechi-ryu que viajó a China por primera vez viendo miles de diferentes “estilos” siendo practicados en todos lados, tratando de encontrar las raíces del Uechi-ryu. Imagine la confusión y el shock de los inmigrantes Chinos que llegaban a EE. UU. a principios de los 60 y 70, contentos de encontrar trabajo como meseros, luego siendo sitiados por incontable cantidad de americanos que pensaban que cada Chino era un maestro de gongfu, igual que cualquier americano viajando a China con su entendimiento de baseball. Teniendo la posibilidad de continuar como mesero en un restaurante Chino o un exaltado gran maestro de su propia escuela de gongfu en EE. UU., explica porque hubo tal proliferación de escuelas de gongfu en aquella época. Si la situación hubiese sido al revés muchos de nosotros hubiésemos preferido abrir una escuela de baseball en China. Cuando finalizó la visita del grupo de Uechi-ryu a China, en Marzo de 1984 fuimos honrados con un banquete oficial y fuimos invitados a participar de una demostración en un teatro público en Fuzhou. Nuestro grupo demostró todos loa katas de Uechi-ryu, los ejercicios de kumite, y bunkai; luego nuestros anfitriones trajeron a sus expertos quienes muy habilidosamente procedieron a través de sus pasos. Un equipo de niños realizó unas muy bellas formas con espadas y ejercicios en parejas. Hubo intercambio de regalos y la ceremonia finalizó. Marty Dow, nuestro traductor no oficial del grupo hizo su trabajo comunicándose con la gente quienes normalmente nunca hablan con extraños. Uno de los espectadores era un anciano quien estuvo particularmente atento durante la demostración y logró hablar con Marty durante la demostración. El hombre dijo conocer los movimientos que nosotros habíamos hecho. El proclamaba haber sido el primer alumno de un maestro que realizaba esta clase de movimientos y que acostumbraba hablas d un estudiante Okinawense que coincidía con la descripción de Kanbun Uechi. Aquel anciano se rehusó a presentarse ante la organización oficial de wushu que patrocinaba nuestro viaje.

Como parte de un comentario, el anciano comentó que los okinawenses tomaron una parte de la historia de China y la preservaron en una cápsula del tiempo. La primera vez que escuché este comentario lo tomé como un cumplido, pero luego me di cuenta que estas palabras pueden ser interpretadas de muchas formas. En mi historia original, nosotros, como norteamericanos podríamos decir lo mismo acerca del grupo de estudiantes de baseball “Wu”. Después de todo ellos preservaron algo de significado histórico con respecto a lo que Wu originalmente les enseñó cien años atrás.

Pero la forma de visión tipo cápsula del tiempo acerca del baseball de Wu, tiene alguna relevancia sobre el baseball de hoy en día, más que el uechi-ryu de hoy en día, reflejando sobre cien años de preservar lo que Kanbun Uechi aprendió en Fuzhou con respecto a las artes de lucha actuales de China?.

Encuentro el estado actual de las tradicionales artes japonesas/coreanas/Okinawenses espantadas en cuanto a lo que es “válido” o lo que es “legítimo” en vez de cuestionarse que es lo que efectivamente persiguen con aquello que el estudiante y maestro quieren hacer.

Si el maestro dedica su vida a la practica y enseñanza de los ejercicios importantes, pero nunca lleva a sus estudiantes más allá del nivel básico de entendimiento (porque tal vez él no ha llegado a alcanzarlo), el arte tiene poca similitud con lo que los maestros de China intentan lograr.

novisa3Japoneses y Coreanos fueron introducidos a las artes marciales desde China. Muchos de los responsables de esos países en popularizar las artes de lucha tuvieron una exposición muy limitada hacia un instructor. Culturalmente Japón, Corea y (en menor grado) Okinawa practican sus deportes/artes nativos con un ritual y precisión militar. Cuando las artes de mano vacía fueron introducidas, ellos simplemente le agregaron la disciplina militar, rituales y filosofía básicamente Japonesa, aquellos recientemente descubiertos ejercicios de origen Chino. Porque debido al natural entendimiento limitado de estas artes, los rituales enlazados a los movimientos autenticaban la relevancia del programa. Las raíces del arte eran limitadas pero firmemente atrincheradas debido a la naturaleza popular de la aptitud física, defensa personal y la filosofía marcial japonesa. Estas nuevas definiciones de arte se arraigaron y tomaron vida por sí mismas. Debido a que los rituales del nuevo arte tenían un valor intrínsico y ayudaba a los estudiantes en muchos niveles, nunca nadie cuestionó el valor de realizar movimientos mecánicos y patrones rígidos que nunca podrían ser utilizados en una lucha verdadera!.

El karate deportivo evolucionó independientemente y sobre la base de “si funciona, úsalo”. El “arte” del kata “tradicional” frecuentemente es olvidado dado que el deporte se concentra en tomar prestadas técnicas halladas en torneos y seminarios. Pocas personas se preguntan porque practica de una manera mientras llevan su sombrero de “tradicionalista” y de otra forma diferente en su deporte!

No hasta que Bruce Lee expresó su himno “Desorden Clásico” nadie cuestionaba la mentalidad marcial de la perspectiva no-China para enseñar y aprender gongfu/karate. Cuando escuchamos tan audaz afirmación, los “tradicionalistas” se reúnen y a viva voz denuncian al infiel. Sin embargo los comentarios de Bruce Lee, representan a muchos expertos Chinos! Y solamente al observar objetivamente la experiencia de las artes marciales y tal ves con una ridícula metáfora acerca del baseball, podemos apreciar los dichos de Bruce Lee. Un Maestro Chino en el Summer Camp de 1994, lo puso de otro modo, “Uds. parten los movimientos en pequeños segmentos para enseñarlos, pero parece como si continuaran separados cuando los realizan a velocidad de ejecución!”. A pesar de hablar sobre ser capas de realizar los movimientos “instintiva” y “naturalmente” de hecho estamos enganchados en la insignificancia de la posición del dedo y de la definición exacta del golpe de codo. Antes que alguien crea que estoy “knockeando” al karate moderno, déjenme clarificar algunas cosas:

  1. En muchas maneras lo que hacemos hoy en día es superior a las artes marciales antiguas. ¿qué deporte no lo es? Tomamos cosas del pasado y nos beneficiamos de los conocimientos y métodos modernos. Irónicamente muchos instructores modernos e innovadores, realizan la “ingeniería inversa” de su arte para deshacerse de técnicas inmaduras y de falsas creencias respecto de su entrenamiento. El entrenamiento en otras artes, también ha ayudado bastante especialmente en entender principios avanzados atrapados en “cápsulas del tiempo” por falta de entendimiento y práctica.
  2. Nuestro karate sufre cuando cubrimos el arte con un velo de misterio y rituales semi-religiosos, que impiden el entendimiento objetivo y mejoramiento del arte. Exploremos y estudiemos nuestro karate conservando una mente abierta e inquisitiva. No se quede con las bases restrictivas y mecánicas que aprendimos y enseñamos a los nuevos estudiantes. En cierto punto déjelas. Quédese con la fluidez y libertad de expresarlos movimientos en una forma en la que puedan ser usados en el mundo real de hoy en día. No estaría perdiendo nada más que el entendimiento de un cinto blanco.

3.      Nosotros los forasteros que adoptamos “las artes de lucha” somos responsables de hacer que nuestros maestros se concentren en las posibilidades económicas de los “ejercicios de defensa personal” que les fueron concedidos. Nosotros demandamos organización, niveles de acreditación, y certificados que mostrar. No estoy diciendo que esto sea malo, solamente que el énfasis en ellos ha alterado la forma en que el arte ha sido transmitido de maestro a estudiante. Como personas responsables y pensantes debemos poner las cosas nuevamente en su perspectiva mientras llevamos a nuestras artes marciales hacia el siglo 21. 

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