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Lesiones en el deporte

Dr. José Calabuig Nogués
Especialista en Cardiología
Director. Departamento de Cardiología. Servicio de Cardiología Intervencionista-Hemodinámica
CLINICA UNIVERSITARIA DE NAVARRA

Distinguiremos para su estudio y mejor clasificación, las lesiones óseas, y las lesiones musculares y ligamentosas.

Las lesiones óseas son difíciles de prevenir ya que se producen normalmente en deportes de contacto y, además, el choque debe ser lo suficientemente fuerte para superar la resistencia del hueso.

Dentro de las causas de accidentes deportivos para las lesiones óseas están:

Falta de preparación 30%
Fatiga y esfuerzo excesivo 25%
Malas condiciones del terreno 17%
Lesiones causadas por el contrario 15%
Otras 13%

Se dice que por cada 40 deportistas se produce un accidente al año, por cada 4.000 un caso de invalidez y por cada 40.000 un fallecimiento.

La distribución de las fracturas por deportes es:

Automovilismo y motociclismo 28% del total de las lesiones. Fracturas de fémur, tibia, cráneo, antebrazo, vertebrales, pelvis, clavícula y pequeños huesos de manos y pies.

Hípica 27%. Fracturas de escápulas, clavícula, escafoides y tibia.

Lucha y boxeo 24% . Fracturas de huesos de la cara, mano, metacarpianos, falanges, escafoides, antebrazo y pie.

Esquí 21.5% . Fractura de tibia, vértebras, tobillo, arrancamiento de la base de la falange del pulgar.

Ciclismo 16.5% Fractura de clavícula, escafoides, antebrazo, rotula, cuello de fémur.

Balonmano 14.5% Fracturas de huesos manos-pies, rotula y codo.

Rugby 13% Fractura de clavícula, vertebral y tibia.

Tenis 12% Fractura del tobillo y huesos del pie.

Fútbol 11% Fractura de tibia, clavícula, tobillo, huesos de la mano, arrancamientos.

Pelota 11% Fracturas de los huesos de la mano, escafoides, ganchoso, pisiforme, metacarpianos y falanges.

Baloncesto 11% Fracturas de huesos de las manos, pies y tobillo.

Natación 9%

Atletismo 6%

Además de estas fracturas típicas podemos encontrar también otras lesiones óseas que se pueden producir por otros mecanismos. Uno es de la fractura por fatiga en la que el hueso esta sano pero se producen tras esfuerzos prolongados y repetitivos. Otro mecanismo pueden ser los arrancamientos apofisarios, que se producen por contracciones violentas. Tanto las fracturas por fatiga como los arrancamientos apofisarios suelen tener una localización peculiar según los diferentes deportes que se practiquen.

Las lesiones músculo-tendinosas están favorecidas por la falta de entrenamiento ó errores en su practica por fatiga, también por defectos ó ausencia del calentamiento previo, ó por utilización de material inadecuado, también por un habito alimenticio incorrecto e incompleto, también la influencia de la edad y la constitución personal son factores decisivos y por último la reeducacion y readaptación post-lesión insuficiente.

Las lesiones musculares siguen siendo muy comunes y todavía con alguna frecuencia inadecuada e insuficientemente tratadas. Las lesiones musculares pueden producirse por un trauma directo ó por contracción brusca ó por estiramiento excesivo ó bien por sobrecargas crónicas. El tratamiento debe ir siempre encaminado a la regeneración de las fibras musculares y a disminuir la fibrosis. Los métodos terapéuticos que hoy en día se disponen son muy variados y extensos, sin embargo, existe un desconocimiento en cuanto a su prescripción por desconocimiento de su acción, de la dosificación, de su aplicación, de sus efectos secundarios etc..

Es conveniente poner al deportista en manos expertas para estos tratamientos, evitando sobre todo su empleo inadecuado, lo que nos puede condicionar serias complicaciones. Es preferible utilizar los medios terapéuticos clásicos y conocidos a los últimos avances con desconocimiento real de su acción, método de aplicación y contraindicaciones.

Las lesiones tendinosas constituyen entre el 15-25% de las consultas de traumatología deportiva, un 70% de ellos reanudan la practica deportiva en un plazo de dos meses, sin embargo en un 15% suponen la retirada deportiva. El tendón es una estructura poco extensible situada entre el músculo estriado y su inserción en el hueso y tiene entre sus características su gran resistencia mecánica, la transmisión de las fuerzas musculares y la posibilidad de deslizamiento.

Las lesiones pueden ser, una ruptura completa ó parcial, lesiones por sobresolicitacion (tendinitis) ó luxación tendinosa. Cada una de estas lesiones necesita un tratamiento especifico y dirigido según la gravedad y la importancia de cada lesión.

Con respecto al futuro en el tratamiento de las lesiones músculo-tendinosas, estas podrían ser susceptibles de ser tratadas con terapia génica. Se trataría de introducir en organismo lesionado, por vía parenteral ó directamente en la zona afecta, factores de crecimiento específicos que estimularían la formación de miofibrillas y/o colágena, favoreciendo la curación en un menor periodo de tiempo.

Estos factores de crecimiento podrían introducirse directamente como tales ó a través de virus lentos con modificaciones en su RNA que induzcan a la formación de las proteínas deficitarias.

Estudios “in vitro” e “in vivo” en animales de experimentación han demostrado ya su eficacia.

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